Palabras del senador Manlio Fabio Beltrones R., Presidente de la Cámara de Senadores, al suscribir el Convenio de Colaboración entre el Senado de la República y la Asociación Mexicana de Impartidores de Justicia, realizado en la Presidencia de la Mesa Directiva de este órgano Legislativo, el viernes 19 de Agosto de 2011.
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Muy buenas tardes a todas y todos ustedes, por estar aquí en el Senado de la República con el motivo que hoy nos convoca, que por cierto es sumamente importante porque liga –y esa es la intensión, el propósito, el espíritu, de lo que puede ser el trabajo legislativo, las nuevas formas de poder laborar, planear una iniciativa y sobre todo concluir con las construcción de una ley, la adaptación de la misma– la modernización de las instituciones, pero con una novedosa forma de llevarlo a cabo, mediante la colaboración, con quienes posteriormente son los encargados de utilizar estos instrumentos legales para hacer justicia.
En verdad que este mecanismo en el pasado lo hemos llevado de forma pragmática, pero un convenio de colaboración de esta naturaleza, estoy seguro que ordenara de mejor manera, lo que puede ser el trabajo legislativo en el futuro, sobre todo contando con el apoyo, de la experiencia y también de la realidad que se vive en cada uno los juzgadores, cuando no tienen a disposición, un instrumento lo suficientemente correcto, adecuado y completo para poder llevar a cabo su trabajo, y entonces surgen las malas interpretaciones.
Para nosotros es un honor tenerlos hoy, aquí, el ser sus anfitriones, y le pediría a nuestro amigo, el doctor Rolando de la C que es el secretario Ejecutivo de la Asociación Mexicana de Impartidotes de Justicia, que nos pudiera orientar sobre el espíritu de este instrumento que surgirá con la firma del convenio de colaboración.
Si fuera tan amable Doctor, después de darles la bienvenida a todos y cada uno de ustedes, a través del Señor Presidente del Tribual de Justicia Fiscal y Administrativa.
SEGUNDA INTERVENCIÓN
Déjenme solamente aprovechar esta magnifica oportunidad para hacer algunos comentarios adicionales a los que ya bien llevó a cabo del Doctor Rolando de Lassé.:
Nuevamente agradeciéndole a nombre de los señores senadores que nos acompañan y quienes han estado directamente involucrados en todos estos procesos de modernización de nuestra legislación, a los que se ha referido el doctor Rolando de Lassé, como son el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Pedro Joaquín Coldwell, senador por Quinta Roo, y el señor presidente de la Comisión de Gobernación en el Senado de la República, Senador Jesús Murillo Karam.
Como también el señor senador, Fernando Baeza, quien por muchos años ha estado atento al estudio de la legislación y la aplicación de la misma, de manera oportuna, tanto en su trabajo en el Senado, como anteriormente como gobernador del Estado, o en su desempeño en instancias del gobierno federal, como la Procuraduría General de la República.
Aprovechando que están ustedes aquí y que tenemos tan distinguida presencia de Magistrados Presidentes de Tribunales en los Estados, en el mío, Sonora; el Presidente del Tribunal de Justicia Fiscal y Administrativa, Juan Manuel Jiménez Illescas, como también magistrados del Tribunal Agrario.
También quienes se han desempeñado y de manera tan transparente y con liderazgos dentro del Poder Judicial, aprovechar para mencionarles algo de lo que ha acontecido aquí en el Senado y que mucho pudiéramos aprovechar este experiencia para que en el futuro nos sitiáramos todavía mejor acompañados.
En el año 2006, cuando se instaló la LX Legislatura, tuvimos el privilegio quienes estamos aquí hoy como Senadores de la República, de tener por parte del Poder Judicial, específicamente de la Suprema Corte de Justicia, una oportunidad de conversar alrededor de un ejercicio que por muchos años venían ellos llevando a cabo, para construir un libro blanco sobre la actualización que debería sufrir la justicia en México, en varios de sus instrumentos más preciados, donde se incluía e tema del Amparo, así como otras facultades que históricamente la misma Suprema Corte de Justicia había llevado a cabo, pero que debido a la modernización del país, la aparición de pluralidad, la mayor independencia que habían adquirido cada uno de los poderes, merecía que toda esa experiencia fuera tomada en cuenta.
Fue así que en el Senado de la República entendiendo la colaboración como esta, que hoy firmaremos con ustedes, se fue adaptando y exigiendo tareas nuevas, pero sobre todo con objetivos precisos y, llevamos a cabo reformas de orden constitucional y otras de carácter legal, para atender muchos de los aspectos que venían incluidos en este libro blanco de la Suprema Corte de Justicia.
Pero no quedamos ahí, sino que también nos dimos a la tarea de recibir muchas y variadas iniciativas del Poder Ejecutivo que buscaban obtener en la decisión que había asumido de llevar a cabo el combate en contra de la delincuencia organizada y el narcotráfico hasta sus últimas consecuencias, instrumentos nuevos que le pudieran facilitar su acción.
En repetidas ocasiones hemos mencionado que ningún gobierno como este, había tenido tantos instrumentos novedosos para poder cumplir su cometido, como el que nosotros les hemos dado en los últimos años.
Por cierto, solo hago un alto una anotación en el camino: muchas de esas iniciativas que envió el Ejecutivo, tuvieron que ser modificadas, transformadas, adecuadas, después de un estudio que se llevó a cabo, bajo la línea de acción de no permitir que se violentaran derechos y garantías, alcanzados durante muchos años por los mexicanos, pero también entendiendo que el gobierno necesitaba que estos instrumentos mostraran más agilidad para poder hacer una procuración de justicia más efectiva, y que les permitiera integrar de mejor manera, expedientes que posteriormente quedaran a disposición de los jueces que deberían estudiarlos y sacar conclusiones al respecto de si se merecía o no, que se emitiera una condena o pena, como la que se sugiere por parte de la procuración de justicia.
Hablo de que en el Senado de la República hemos atendido todas estas solicitudes, pero siempre hemos procurado que giren alrededor del respeto de las garantías y los derechos de los mexicanos.
Pero nada de esos hubiera sido posible, sino tuviéramos acceso continuo, constante y sobre todo de muy buena disposición con los juzgadores que nos han dado buena parte de su experiencia y sus consejos, para que nuestro trabajo todavía sea más eficaz.
No omitiré el señalar que muchas de las modificaciones para modernizar, por ejemplo, el Tribunal de Justicia Fiscal y Administrativo, ha obtenido la mejor de las disposiciones por parte del mismo Tribunal, quien nos ha orientado de por qué deberían llevarse a cabo todas estas modificaciones de carácter legal.
Lo mismo ha acontecido en el tema de la reforma constitucional en materia de Amparo o Derechos Humanos que se llevaron a cabo después de muchas conversaciones con quienes, estoy seguro, son los más interesados en que eso sucediera.
En este momento nos encontramos en un tiempo en el cual estamos intentan cumplir el propósito que animó la reforma constitucional, que es hacer la ley secundaria en materia de Amparo y sobre todo de Derechos Humanos. Es una tarea que ustedes habrán de darnos su comprensión, nada fácil, llena de responsabilidad, y sobre todo que queremos cumplir con el mejor de los objetivos que es plasmar, ahí mismo, lo que puede ser la modernización de este instrumento señero de la justicia mexicana que es Amparo y que hacía mucho tiempo, no se tocaba.
Lo mismo estoy convencido que en el futuro habrá de suceder apoyándonos en el convenio de colaboración, pero lo haremos otra vez no de una forma voluntarista, sino perfectamente bien instrumentada que nos permita saber que contamos con el apoyo para poder hacer de mejor manera nuestro trabajo.
Esto para nosotros es fundamental sobre todo en materia judicial, laboral, agraria, administrativa, fiscal, porque ustedes habrán de darnos su comprensión, pero este es un Senado, como Cámara de Diputados, que no está conformado como sucede en muchos países del mundo, con un gran cuerpo de asesoría, que también depende del mismo Poder Legislativo, sino que nosotros, de manera distinta lo que hemos buscado es que el cuerpo de asesoría sea de los mismo juzgadores que son quienes al final instrumentarán todas las modificaciones que llevemos a cabo a las leyes.
Lo mismo ha sucedido con las mejores casas de estudio en México, las que han acudido a cualquier llamado del Poder Legislativo, para apoyarnos en la identificación de lo que puede ser todos los elementos que traigan modernidad, adecuación y también disposición de las nuevas legislaciones que se estén produciendo en México, a través del Poder Legislativo.
Creo que lo que intentamos es que las iniciativas y las ideas en el Senado de la República pasen por el tamiz de la experiencia y, esa es insustituible por quienes son poseedores de la experiencia, que son ustedes, quienes más tiempo le han dedicado a cumplir con una misión tan importante como es la impartición de justicia y que podrá mejorar en mucho, ser lo propio que todos queremos, siempre y cuando la legislación que nosotros estemos llevando a cabo deje el menor número de lagunas a la interpretación.
Su experiencia para nosotros es fundamental porque nos vuelve complementarios como definitivamente debemos ser, y no entes aislados de un propósito común, que es el que México camine por un rumbo seguro y hacia un objetivo cierto en materia de justicia para cumplir con el objetivo de proporcionarla a tantos mexicanos que hoy nos la exigen.
Es por ello que nuevamente agradezco a todos ustedes sus presencia y sobre todo a la Asociación Mexicana de Impartidores de Justicia, que nos brinde nuevamente su confianza en la firma de este convenio, que estoy seguro servirá para el propósito para el cual fueron ustedes designados en la tarea que hoy llevan ejemplarmente y, nosotros electos para la tarea perentoria que estamos cubriendo con el mejor de los ánimos de cumplirle a este país que tanto nos ha dado en el pasado.
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