COORDINACIÓN GENERAL DE COMUNICACIÓN SOCIAL
Palabras del Senador Manlio Fabio Beltrones R., Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, en la apertura de la reunión plenaria del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, celebrada en el Centro de Convenciones de Playa del Carmen, Q. R, el jueves 18 de agosto de 2011.
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Buenas tardes a todos ustedes.
Quiero, como es debido y propio, saludar a nuestro amigo, el señor gobernador Roberto Borge, y también agradecerle esa anfitrionía que no nada más la debe como quintanarroense, sino como diputado federal por Quintana Roo.
Estoy convencido que la presencia del gobernador Borge reitera –en buena parte– la calidad de una bancada del PRI en el Congreso, en específico en la Cámara de Diputados, como se ha corroborado en otras partes de la República mexicana.
Cien días, decía hace un momento el gobernador Borge, se pasan rápido y nosotros los senadores decimos “seis años también”, los diputados quizá dicen “tres son pocos”, pero allá los esperamos en el futuro en un edificio nuevo, en el Senado de la República. Espero que ustedes no nos hayan dejado muy deteriorado el otro recinto, donde nos mandan a nosotros.
Quiero –después de saludar a nuestro amigo, el señor gobernador– agradecer a mi amigo Francisco Rojas, coordinador de la fracción parlamentaria de nuestro partido en Cámara de Diputados, la cortesía y la amabilidad de esta invitación para estar con ustedes en esta ceremonia inaugural que, como bien se mencionó hace un momento, será punto de partida para mesas importantes que habrán de definir el trabajo parlamentario en este próximo periodo ordinario de sesiones a iniciar el próximo 1 de septiembre.
Reconozco en él el liderazgo que en momentos difíciles –como los que nos ha tocado vivir siendo un partido de oposición hasta ahora– ha llevado a cabo en el Congreso de la Unión, en la Cámara de Diputados, y sobre todo, la responsabilidad con que siempre ha saludado cada una de las iniciativas y las minutas que deben ser estudiadas con gran dedicación, esmero y talento, para que sirvan a la Nación.
Hago lo mismo con mi par, con quien he podido –este último año– establecer no nada más un trabajo de gran armonía y amistad como la que nos distinguía desde hace tiempo, sino también de profesionalismo y solidaridad en el Congreso de la Unión, él presidiendo la Cámara de Diputados, y yo, el Senado de la República.
De verdad que ha sido un privilegio compartir la presidencia de la Cámara de Senadores, con el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Carlos Ramírez Marín.
También estoy saludando, a través de ellos, a los vicecoordinadores parlamentarios con quienes he establecido una magnífica comunicación, como José Ramón Martel o Alfredo Villegas; o Susana Hurtado Vallejo, como diputada federal por Quintana Roo, y obviamente al señor presidente municipal Filiberto Martínez, orgulloso priista gobernando este espacio de privilegio en México.
Dije hace un momento que los senadores priistas entran a una fase final, de la responsabilidad que adquirimos en 2006. Lo hicimos con una fracción parlamentaria en la anterior legislatura, que sin ser tan numerosa, como la de ustedes, también fue igual de fuerte y digna, y que pudo –en momentos después de 2006– establecer principios básicos de carácter partidario, y sobre todo, de amor hacia el país, que permitió, junto con la bancada del Senado de la República, nosotros al lado de ellos, poder dar al país certidumbre en momentos que parecía se deshacía, después de unas elecciones tan accidentadas como las del 2006.
El Tribunal Federal Electoral, no obstante lo reñido de la competencia, dijo que ganó un candidato que después parecía difícil que tomara posesión.
Pero eso no era, ustedes lo recordarán muy bien, el principal problema, sino lo que aparecía en el horizonte, es que la ingobernabilidad estaba a la vuelta de la esquina. Fue la fracción del PRI en el Congreso la que dio esa certidumbre a un país que necesitaba reponerse de lo que ya se veía venir, después de una administración fallida como la del entonces presidente Vicente Fox.
Fue así como tomamos decisiones importantes, a un lado de nuestro partido, para construir primero puentes de comunicación entre quienes pensábamos distinto, pero sabíamos que había que hacer algo para poner a México en una ruta, en la cual el diálogo privilegiara los acuerdos.
Y así se construyó una polémica reforma electoral, que giró sobre el principio de buscar, en el futuro, mayor equidad en la competencia, y sobre todo, que también está practicando un nuevo modelo de comunicación política, inédito en América, pero que estoy seguro probado en el 2009 o en el 2012, habrá de darnos una mayor experiencia para hacer los ajustes que parezcan necesarios para beneficio de la estabilidad democrática en el país.
Pero no nada más nos quedamos ahí, sino que apoyando a gremios importantes de representación en nuestro país, como es actualmente la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), pudimos también auspiciar una solución al problema de las pensiones, porque si bien es cierto que teníamos un problema político, identificado en estas elecciones tan difíciles y controvertidas como las del 2006, no menos cierto es que ese problema parecía agravarse por un problema financiero que dependía en mucho de la solución al régimen de pensiones, sobre todo de la burocracia federal.
Fue de esa manera que, con nuestro dirigente Joel Ayala, y otros líderes también sumamente responsables, asumimos el costo político de entrar a una modificación al régimen de pensiones que, sin él, el gobierno que difícilmente tomaba posesión –difícilmente también– hubiera podido gobernar.
Esto era para darnos un espacio, tanto de solución al problema político, como al problema financiero que aparecía en el panorama en esa época.
Hago el recuerdo porque estoy seguro que está en su memoria, pero no en la memoria de muchos que piensan que en el 2012 pueden ignorar lo que ya construimos, para intentar destruirlo con simples y muy elementales lógicas de triunfos electorales, aunque no sepan para dónde van.
El tema era disponer lo necesario para ponerle al país rumbo y darle orden, mismo que se había perdido en los últimos años.
Sólo por hablar de dos temas que resultaban torales para México.
Recordarán que alrededor de todo ello tuvimos que crear incluso una ley que parecía poco comprensible, como era la Ley para le Reforma del Estado, que para muchos –y era cierto– parecía no era tan necesaria si hubiera voluntad política para llevar a cabo una reforma, pero en sí misma significaba el reconocimiento de que necesitábamos avanzar hacia ese punto.
Fue así como también construimos algunos otros espacios de modernización para México. Uno de bastante discusión, como fue el de una reforma energética, que para quienes les hubiera gustado la privatización del petróleo, parecía insuficiente; pero, para quienes sabíamos que era necesario darle a PEMEX sobre todo, a la industria nacional, ciertos esquemas de modernización e independencia, eran urgentes.
Estos tres años lograron con responsabilidad, con el talento de la clase política priista en la Cámara de Diputados, la que nos tocaba a nosotros en la Cámara de Senadores, con una buena dirigencia también partidaria, el reposicionar a nuestro partido e ir a unas elecciones como las del 2009, en las que ustedes participaron, donde participaron las mejores, los mejores, y constituyeron una de las bancadas más importantes, sobre todo en estos años que hemos visto en la Sexagésima Primera Legislatura.
Y es de esa manera como seguimos construyendo el reposicionamiento de nuestro partido, pero en base a que sabemos y hemos discutido hacia dónde vamos, qué es lo que queremos y sobre todo de qué forma le ponemos verdadero rumbo, con certidumbre, al país.
Y así nos encontramos llevando a cabo con responsabilidad, reformas, modificaciones, que si bien nos han hecho discutir y mucho, la verdad es que la discusión y el razonamiento entre unos y otros, ha perfeccionado muchas de las normas, como debe ser.
Hemos visto salir de la Cámara de Diputados iniciativas convertidas en minutas, que se han discutido en el Senado, la mayoría de ellas aprobadas, otras quizá perfeccionadas, enviadas y aprobadas y viceversa.
Salir iniciativas del Senado en carácter de minuta a la Cámara de Diputados, reflexionadas correctamente en la Cámara de Diputados; modificadas y aprobadas en sus términos y que han hecho realidad normas más perfectas, y otras más que se encuentran en estudio.
Sé que un trabajo responsable como el que se ha llevado a cabo en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores, por parte de las fracciones parlamentarias del PRI, le permiten a algunos hacer comentarios incorrectos al respecto de que lo que salga de la Cámara de Diputados, puede llegar a la Cámara de Senadores y no ser objeto de ninguna revisión; lo que salga de la Cámara de Senadores, puede llegar a la Cámara de diputados y no ser objeto de ninguna revisión, como si el talento solamente se concentrara en una o en otra.
Sólo el respeto mutuo es el que nos ha permitido hacer un trabajo responsable y sobre todo conveniente para el país. Es por eso que yo saludo, y saludo con enorme respeto y consideración a mí bancada del PRI en la Cámara de Diputados, que estoy seguro ha hecho un trabajo correcto, talentoso y para beneficio de México.
Y no podría ser distinto. Nadie pudo haber esperado menos. Hoy, al cierre de esta Legislatura, tanto a los senadores priistas, como a los diputados priistas, nos toca atender todavía temas importantes que preparen a México para que después de las elecciones del 2012, pueda tener mayor gobernabilidad y certidumbre jurídica.
Esa que debe ser la tarea y el nombre del juego: gobernabilidad y certidumbre política y jurídica para el país. Esa que le ha faltado en los últimos años; esa que el PRI debe procurar darle en el futuro. Y para eso, estoy seguro, todos hemos trabajado; hemos trabajado para que tengamos una nueva oportunidad electoral en el 2012, convenciendo y logrando nuevamente la confianza de los mexicanos, para votar por un partido político que sí sabe hacer el trabajo y sobre todo sabe hacia dónde debe dirigirse el país.
Yo estoy convencido que este escenario electoral, hoy, favorable para el PRI, en mucho se debe al trabajo responsable que se ha llevado a cabo en el Congreso de la Unión por las bancadas priistas. Y sobre todo cuando en momentos tan inciertos para el mundo, con esta crisis financiera que se vive en Europa o en Estados Unidos, vemos surgir algunas opiniones, muchas de ellas sumamente respetables y superiores, como la del Premio Nobel de Economía, de Paul Krugman, que hace poco citó que “el problema en el mundo no eran las finanzas. El problema económico que se está viviendo en el mundo, dependía mucho de la política”.
Y sí, yo estoy convencido que esa es la verdad, pero complementaría: “lo que le hace daño al país no es la política. Lo que ha traído problemas a México es la política, pero la política de la simulación. La simulación que se ha vivido internacionalmente, de algunos países, que se dijeron ricos y vivían de prestado, y sobre todo incurrieron en irresponsabilidades por simular un bienestar.
Y algunos otros que pensaron que unidos y con una sola moneda, era suficiente como para sentirse también los nuevos ricos.
La simulación es la que hoy ha metido en problemas al mundo y, por cierto, podría también afectar a nuestro país.
Es la política de la simulación, sobre la cual nosotros no estamos inoculados. Hay que evitar la simulación que hoy existe en México diciendo que una crisis financiera en el mundo, ni tan siquiera nos va a tocar, que estamos lo suficientemente blindados, porque haciendo las cosas correctas, hemos obtenido el récord en depósitos en reservas en el Banco de México, que para cualquier crisis podrían ser insuficientes.
O la simulación en México de que no existen los monopolios, y que la competencia es la que rige en el país, cuando vemos cotidianamente que ese es uno de los problemas principales que tenemos.
O la simulación de que el régimen político es suficiente y está adecuado a los momentos nuevos y modernos que se viven de pluralidad y que no es necesario hacer ninguna modificación.
O la política de la simulación que parece estar en las calles, que vamos ganando la batalla en contra de la delincuencia y estamos a punto de triunfar, si seguimos por la misma ruta que nos ha traído tanta violencia y muerte.
Esa política de la simulación es la que se debe evitar, como lo ha hecho la bancada del PRI en el Congreso; que resistido –no obstante las presiones del gobierno que busca legislaciones inconvenientes para un México moderno y democrático y que quiere crecimiento económico y empleo–, esa bancada todas y cada una de esas propuestas.
Cuántas veces no ha llegado a Cámara de Diputados una iniciativa del Ejecutivo o de algún otro partido político, que tiene una política simulada de bienestar y que hemos sido sujetos de presiones distintas para aprobarlas en sus términos, lo cual no hemos hecho, sino que la hemos perfeccionado.
Cuántas veces en el Senado no vivimos también propuestas e iniciativas, sobre todo en materia de seguridad, que nos presionaban diciendo que de no aprobarlas en sus términos –no obstante afectaban la libertad de los mexicanos–, nosotros no estaríamos actuando responsablemente con el país.
Lo vimos y no tuvimos ningún temor en modificarlas, porque sabemos que cuando se cede un milímetro de libertad, aunque sea de buena fe, recuperarlo posteriormente, cuesta muchas décadas y se pierde el tiempo.
Eso es lo que estoy seguro, en este periodo legislativo que tendremos a partir del primero de septiembre, habremos de discutir. Y estoy cierto que diputadas, diputados, senadoras y senadores del PRI, coincidiendo en que México necesita más responsabilidad y menos simulación, haremos bien nuestro trabajo.
Es por ello que hoy agradezco al señor coordinador Francisco Rojas la cortesía, la amistad de haberme hecho esta invitación para estar con ustedes a quienes nuevamente les manifiesto mi respeto y mi admiración.
Aprovecho la oportunidad para manifestarles que también la bancada del PRI en el Senado, le ha hecho saber al señor coordinador Francisco Rojas, que lunes y martes próximos, nosotros reunidos en Morelia, nada nos daría más satisfacción y orgullo que tenerlo en representación del Grupo Parlamentario del PRI en Cámara de Diputados, hablándonos, comentándonos y sobre todo platicando con nosotros. Para nosotros sería un privilegio tenerlos a todos allá en Morelia.
Estoy seguro que allá en Morelia, también sumándonos para recuperar espacios perdidos electoralmente, con un buen candidato a gobernador, con experiencia, talento, visión de modernidad, nosotros al lado de él, apoyándolo y sobre todo pretendiendo acompañarlo durante toda esa jornada, habremos de coincidir en nuestra agenda legislativa, sobre todo en la responsabilidad con México.
No tengo más que agradecer –a ustedes al señor gobernador, al presidente municipal, pero sobre todo al diputado Francisco Rojas, haberme invitado y nos hayan invitado a los senadores Rogelio Rueda, Raúl Mejía González, Fernando Castro Trenti, quienes se encuentran mucho mejor acompañados que cualquiera de nosotros, al estar junto a los ex presidentes de nuestro partido, Humberto Roque Villanueva y Mariano Palacios Alcocer–, esta cortesía y la oportunidad de decirles lo que sus amigos, los senadores de la República –que los esperan allá en el nuevo edificio de Reforma en un futuro–, están pensando de lo que ustedes han hecho en los últimos años: lo correcto, lo adecuado y lo mejor para México.
Muchas gracias
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